La Muerte miró la lista de todos los días y no lo podía creer. -No quiero hacer esto –dijo-. A veces las personas que aparecen en esta lista no merecen partir de esta vida. Éste, por ejemplo, tiene tres hijos que ya se quedaron huérfanos de madre hace menos de un mes. ¿Quién velará por esas criaturas? Ni hablar. Renuncio-. Tres semanas después, al recibir la lista de útiles escolares de sus hijos y la lista del mercado de la semana, La Muerte tuvo que tragarse su orgullo, arrodillarse ante su jefe y recibir la lista de muertos para ese día.
viernes, 24 de junio de 2011
El Espectáculo de la Naturaleza
Siguió al chimpancé hasta un hermoso jardín rodeado de árboles. El simio subió a la copa de uno de ellos quedó mirando al explorador. Luego de un largo chillido, cientos de chimpancés ocultos en lo alto de ese bosque que circunscribía el jardín se peleaban por ocupar los troncos más grandes. Los chillidos eran tan agudos que asordaban al hombre que ya empezaba a sentir terror. Sin embargo, en medio de la lucha, parecía que ningún primate notaba su presencia. La pelea terminó y los simios quedaron quietos, los más grandes ocupaban los troncos más fuertes y cercanos al nivel del piso. Los más chicos y heridos se balanceaban en los troncos más altos. Con una concentración casi humana, los chimpancés observaron al explorador y el leopardo que desde atrás se le acercaba sin que éste se diera cuenta.
miércoles, 22 de junio de 2011
Camatoso
Gonzales soñó que soñaba que despertaba. Se despertó asustado porque un unicornio llamó a su puerta.
martes, 21 de junio de 2011
El Crimen Organizado
Dos autos esperaban frente al banco. Al oír los disparos, los choferes arrancaron por rutas distintas. La balacera dio como saldo a seis delincuentes muertos. Todos los demás, ilesos. El plan era tan bueno que nadie pensó que se le ocurriría a dos bandas de asaltantes al mismo tiempo y en el mismo banco.
lunes, 20 de junio de 2011
Lo que Escribo Cuando No Sé de Qué
Dos estornudos de la misma persona, nada de grillos ni cojudeces sacadas de la televisión gringa, cuatro cruces de pierna, catorce tragos de cerveza y tres cigarros recién encendidos. Hubiese sido ideal que alguna mesera rompa algunos platos o si tan sólo un rinoceronte rompiera la pared de ladrillos que tenía a su espalda y destruyera todo el lugar. A veintitrés segundos de la última carcajada, el comediante de stand up hizo lo que consideraba más denigrante en su negocio: empezó a mofarse del bloqueo creativo de un comediante.
viernes, 17 de junio de 2011
Frescura y Felicidad
El jardín era amplio y la puerta que conducía a él también. Tenía espacio suficiente para poder sacar todos los implementos para la nave espacial. Lo más difícil para Ricky y Tommy fue elegir los asientos para la cabina. La madre de Ricky aceptó usar dos sillones de la sala de juegos con tal de que sean devueltos a su sitio esa misma tarde. La cubierta estaba terminada, más plástico que metal para poder realizar maniobras. Casi olvidan la maceta con flores para un eventual encuentro con seres del espacio. A las cuatro y tres minutos, la madre de Ricky salió a buscarlos y no los encontró. Diez minutos después, la madre de Tommy llegó a buscarlo a la casa de su mejor amigo. Quería saber por qué había usado su tarjeta de crédito para comprar ocho mil botellas de dos litros de Coca Cola Light y novecientas cajas de Mentos.
jueves, 16 de junio de 2011
Acuarela
Los informes no paraban de llegar a la oficina de Gil. Entraban por una rendija en la puerta y llenaban el helado piso. Se podían oír los gritos del jefe retumbando por todo el lugar. Todo paró a las cinco en punto de la tarde; los papeles y los gritos. A esa hora, la oficina de Gil empezó a temblar. El piso bajo los papeles parecía deslizarse junto con las paredes. Gil vio que el techo se abría. Afuera, su gigantesco jefe cogió el engrapador que había sobre su escritorio y lo aventó dentro del cajón, aplastando con él el cuerpo de Gil.
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